En persona, el silencio no te molesta mucho porque el lenguaje corporal, el contacto visual, los pequeños movimientos llenan el hueco. En una llamada, todo eso desaparece y te quedas solo con la pausa.
Tu cerebro lee ese hueco como un posible problema, se cortó la llamada, la otra persona está molesta, y empieza a repasar escenarios rápidamente. Por eso un silencio que en realidad dura solo 3 o 4 segundos acaba sintiéndose mucho más largo.
Solo saber esto ayuda. El silencio en una llamada normalmente no significa que algo se rompió, es solo un hueco normal en una conversación a la que le faltan sus señales habituales. Un poco de sonido ambiental de fondo suele hacer que ese hueco se sienta mucho menos tenso.
